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Del año de 2011 dentro de la celebración de CRONOPIA en Guadalajara, Jalisco, fue esta participación –tomando en cuenta que en México, no se sabía con qué se comía y mucho menos se le veía al Steampunk, vivo y a todo color…-. Les compartimos el texto de aquella ponencia.

Comencemos con la pregunta obvia; ¿Qué es el Steampunk?

Digamos que se trata de una propuesta cultural, que se basa en la fascinación que causan las complejas estructuras compuestas de manómetros, calderas, tubos de alimentación, y cientos de engranes y bielas, todos movidos por la fuerza del Vapor –de ahí, el término Steam-. Que viene acompañada de la visión de un futuro probable, narrado en la literatura de ciencia ficción y fantasía del siglo XIX. Y vinculado a los tratos educados y elegantes de la Sociedad Inglesa en tiempos de la llamada “Moral Victoriana”.

Con estos elementos, el Steampunk hace un ejercicio de imaginación, que inicia por la pregunta: ¿Qué habría pasado si se hubiera continuado por la senda del vapor marcado por Inglaterra?, pues, se obtendría una realidad alternativa, en que el latón, la madera, el hierro y el mármol regresarían para generar un ambiente más calido para vivir la vida.

Para aterrizar esta definición. Imaginamos un escenario que deberá de ser necesariamente en color sepia:

Somos caballeros –o damas-, en la Inglaterra de hace ya siglo y medio, cuidémonos de los atropellamientos por carruajes jalados por caballos. Damas del brazo de Caballeros con sombreros de copa, el pregón de los niños que venden la última edición del Times, que refiere: “EL IMPERIO EXPANDE SUS COLONIAS”. Aquí se les recomienda no transitar por determinados lugares del mundo que son peligrosos a la salud, y en donde no se entiende que el progreso, se llama: VAPOR… ¡Esas maquinas tremendas provenientes de la creatividad de nuestro ingenieros!, pero, muy ruidosas… es el precio que hay que pagar por habernos convertido mundialmente en una potencia tecnológica y comercial… ¡Acaba de pasar por la calle un carro de vapor!, ¿Este será nuestro el futuro?, demos tiempo al tiempo…

Al caminar, nos asalta una pregunta: ¿Por qué estamos en la Inglaterra del siglo XIX, y gobernando la Reina Victoria? La respuesta es de lo más simple; alguien tiene que contener a esa nueva especie de industriales, comerciantes y técnicos que ven aumentar sus fortunas, en base de los adelantos con que nos ha beneficiado ésta época de Progreso… ¡Haaa!, pero hay que cuidar que estos “nuevos ricos”, no invadan con sus costumbres ordinarias; el estilo de vida de éste gran Imperio, que se ha caracterizado por llevar la civilización, a todo lugar en que planta sus pies…

El Imperio Inglés, tiene a su cargo, la gran responsabilidad de marcar con sus actos, el avance de la Humanidad. No se puede permitir que, ésta, nuestra moral, y que viene siendo promovida por nuestra querida Reina. Sea rebasada por actitudes y costumbres “groseras” de personas que no entienden nuestro alto objetivo humanista, y que ven el la ganancia, no su principal fin, sino el único…

¡Esos escritores que relatan historias de maquinas que todavía no existen, pero que parecen tan probables… Así como seres a los que se les puede otorgar vida, por intervención de otros hombres!… ese francés… Julio Verne ó nuestros compatriotas; H.G. Wells y Mary Shelley, iluminados de este esplendoroso siglo XIX. Esos pensadores, que avizoran maquinas que navegan bajo el agua, auto… ¿Qué?, ha sí; automóviles, maquinas volates más ligeras que el aire o maquinas del tiempo… ¡Cómo quisiera contar de una buena vez, con un artefacto que me remontara a tiempos pasados, para así, omitir hacer el préstamo de cinco libras, que no he podido cobrar desde hace tiempo…

Esos autores, si que entienden la responsabilidad moral a cargo, y que además, coinciden en los valores de nuestra Corona y su Aristocracia. Ellos llaman a nuestra atención, en posibles futuros, en los que la tecnología mal utilizada, puede volverse en contra de nosotros. Ya para esclavizarnos, ya para destruirnos cómo Humanidad… Me recorre un escalofrío por la espina dorsal, el sólo pensamiento de encontrarme frente a un Morlock en Hyde Park…

¡Señores!, ¡Debemos hacer valer los tratos educados y elegantes de caracterizan a nuestra Sociedad¡ Es nuestra mejor arma, para contener a esos “nuevos ricos” industriales que son definitivamente rústicos en sus maneras!, ¡Impidámosles el acceso a los salones sociales para que no contaminen nuestro educado modo de vida¡

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Pasemos por la realidad en technicolor del siglo XX:

¿Al Steampunk cómo propuesta, le interesa rechazar este futuro, para mantener las cosas tal y como fueron en el siglo XIX? Definitivamente no. Se trata más bien, de una visión alternativa aplicable a nuestra realidad. Pero que adopta elementos de la época victoriana.

El Steampunk, si bien encuentra su ubicación en la Inglaterra Victoriana del Siglo XIX. No es ahí, de donde podemos encontrar sus implicaciones como propuesta vigente. Éste crédito corresponde a los escritores de Ciencia Ficción y Fantasía; Tim Powers, James Blaylock, K. W. Jeter, William Gibson, B. Sterling y Michael Moorcock.

Sin pretender ser exhaustivos, señalemos que en la novela “MORLOCK NIGHT”, planteada como una segunda parte de la “Maquina del Tiempo” de H. G. Wells. Se especula con la utilización de dicha maquina por parte de los Morlocks, para arribar a la época en que se sitúa la historia propuesta por Wells. Por otro lado, en la “MAQUINA DIFERENCIAL”, se desarrolla el planteamiento de que la maquina diseñada por Charles Babbage –y antecesora de las computadoras-, es ya una realidad operativa, y que ha sido optimizada para ser un factor determinante para la época, mientras que son buscadas unas tarjetas perforadas de la misma, y que se constituirán en un factor determinante. Por otro lado, “LAS PUERTAS DE ANUBIS”, atiende a la especulación sobre el regreso de deidades egipcias, y en dónde se dejan abiertos accesos, que permiten realizar viajes en el tiempo… De estos ejemplos, podemos identificar las siguientes características, sobre las que descansa el Steampunk, como propuesta originaria:

· Ubicarse en el Siglo XIX.
· Recurre a la tecnología propia a la Segunda Revolución Industrial, en donde el vapor, resultaba la principal fuerza motriz.
· Se utilizan especulaciones tomadas del siglo XX.

Con estas características, es posible dable entender la disyuntiva a que se enfrentó, K. W. Jeter (“MORLOCK NIGHT”):

“… Personalmente, creo que las fantasías Victorianas son la siguiente “gran cosa”, mientras podamos edificar un término para el colectivo que nos hemos convertido Powers, Blaylock y yo mismo. Algo basado en la tecnología apropiada de la época: como “steampunks”,…”

Quedemos en nuestra actualidad, de colores digitales.

¿De que manera el Steampunk, se convierte en una propuesta cultural?

Cuando los steamers, adoptan una o mezclan varias “especialidades” para otorgar vida a su personaje. Es así, como podemos apreciar la existencia de: Inventores, mecánicos, científicos, escritores, aristócratas, piratas, aventureros, médicos, etc. Y mundo que se complementa con “especialidades” del orden fantástico, como lo pueden ser: cazadores de monstruos, vampiros, licántropos, tripulantes de barcos voladores… Caracterizaciones que sólo se encuentran limitadas por la imaginación del steamer.

Conjunto a dichas “especialidades”, el steamer, adopta los tratos educados y elegantes de la Inglaterra Victoriana, así como la visión tecnológica de la Revolución Industrial. Y con lo que se realiza en ejercicio de imaginación en principio, y de creación como consecuencia.

El mundo ideado por el Steamer, se encuentra siempre en construcción. Por ello, no es raro que nos topemos a cada momento con andamios entre cuyos resquicios, podemos atisbar que se construyen artilugios robustos como computadoras, iPods, celulares, que adoptan la estética del siglo XIX. Se trata de una realidad alterna, en que se puede vestir en términos de la moda vigente en le siglo XIX, adoptando – y adaptando- accesorios del siglo XX. Que cuenta con expresiones literarias, escénicas, plásticas y musicales que le son propias. Y que transciende esa realidad material, para arribar a la virtual…

El Steampunk es una visión juvenil, que tiene por principio; no acaptar definitivamente lo que está establecido, pero si en cambio, lo toma con la actitud critica que requiere lo establecido. Siempre buscando hacer prevalecer lo humano por sobre todo.

Para cerrar, no podemos dejar de citar las palabras de nuestro compañero de Steampunk México, el Mateólogo, Lord Rubenams:

“Es para mí el Steampunk el heredero espiritual del cambio, un joven que se niega a envejecer y reclama a los que ya lo han hecho. Una crítica severa a la pérdida de valores, y es por eso que resuena en nosotros y es capaz de hacerlo en todos. Porque la juventud no siempre es eterna, pero no se olvida.”

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