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Las explicaciones simples generalmente son las correctas. Aunque a veces, algunas explicaciones dan la apariencia reencontrarse desapegadas de un autentico discurso lógico…
El alegato que presentó el crítico de arte John Ruskin en su juicio de divorcio, para sustentar su abstención de sostener trato conyugal con su joven esposa, Effie Gray. Resulta tan descabellado, que arriba a lo fantástico, casi como se tratara de una fantasía más propia de “Alicia en el País de las Maravillas”. ¿Puede resultar posible que un crítico de arte, no hubiese oportunidad en toda su vida de soltero, de observar a una mujer desnuda? ¿Resulta razonable argumentar que ignoraba la biológica y necesaria secreción de fluidos del sexo de las mujeres, así como el cabello propio de este? ¿Se tratan de razones lógicamente suficiente para para dejar de sostener trato carnal? ¿O en realidad era que John Ruskin se trataba de un reprimido sexualmente producto de los convencionalismos sociales propios de la época victoriana? ¿O se trataba de la consecuencia necesaria de la influencia de una madre controladora? ¿John Ruskin, se trataba de un homosexual reprimido por convencionalismos sociales?
Las apariencias eran fundamentales en la Inglaterra del Siglo XIX bajo el reinado de Victoria. Resultaba indispensable presentar una apariencia de respetabilidad hogareña. Para ello, los jóvenes casaderos debían de pretender arribar a ese estatus sacramental lo más pronto posible, para dejar de ser considerados niños, y lograr respetabilidad Social. Los integrantes de las familias así formadas, debían de dar cumplimiento a sus respectivos papeles asignados: Los caballeros debían de ser augustos en su comportamiento, sus esposas hogareñas y discretas, además de que estas, se encontraban obligadas a supeditar pasión por más sana que fuera, a los deseos de su esposo-dueño.
Effie Gray de se casó por amor con John Ruskin. En la vida marital, fue rechazada, pero se encontraba obligada a dar debido cumplimiento a su papel de esposa abnegada ante la Sociedad en que se movía su famoso esposo. Logró su separación de Ruskin alegando impotencia, eso le granjeó que la Reina Victoria le prohibiera encontrarse en todo aquel sitio en que la pudiesen coincidir ambas mujeres. Se volvió a casar con el pintor John Everett Millais, quien paradójicamente pinté le retrato más conocido de John Ruskin.
La historia es apasionante otorgándole su debida dimensión humana. A quienes deseen adentrarse en la historia de Effie Gray, aquí les proporcionamos algunos links:
https://lasmilhistoriasdelarte.wordpress.com/tag/effie-gray/
http://www.victorianweb.org/authors/ruskin/brownell.html
https://books.google.com.mx/books?id=5zua0yEd9HkC&pg=PA505&lpg=PA505&dq=quien+fue+effie+gray&source=bl&ots=4mU5G3IJzl&sig=fmA-JTonsEhRqQrCBwLqZQP9hJA&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwiry_yJ0IfMAhVGkh4KHY-dBUI4ChDoAQhJMAg#v=onepage&q=quien%20fue%20effie%20gray&f=false

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“La Orden de Liberación”, la modelo femenina fue Effie Gray

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John Ruskin, pintado por John Everett Millais

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