Etiquetas

, , , , , , ,

NOTA: El presente material se trata de uno aumentado y grandemente corregido. Originariamente se trataba de un artículo previsto para ser publicado en otro medio Steampunk. Pero una vez que fue analizada tanto su estructura, como su potencial, se determinó que difícilmente el medio para el que iba destinado, admitiría la transmutación absoluta de sus premisas y mucho menos, toleraría las conclusiones a las que se arriba, pues contribuirían a destruir varios añejos sobreentendidos –y sobre todo, cómodos para quienes no se les da lo que pensar… – sobre el Steampunk. La disyuntiva consistía en callar u hablar, y como nunca nos ha gustado que nos impongan silencio, cuando consideramos que tenemos algo que decir: …

 

steamboy

Si un buen día, despertamos excepcionalmente avispados para hablar sobre Steampunk, desde una perspectiva más teórica, y además, provistos de la sana intención de que nuestros esfuerzos desemboquen en algo productivo. Nos veremos orillados considerar que para poder cumplir con nuestro objetivo, requerimos de poner a nuestra disposición de un método de análisis que resulte ser idóneo a la naturaleza propia del asunto que nos proponemos, así que con toda seguridad nos inclinaremos por la utilización del modelo deductivo creado por un investigador de ficción del Siglo XIX, cuyas premisas eran expuestas por el Dr. John H. Watson, con posterioridad a habernos deleitado con el suspense creado en torno a la descripción de los casos resueltos por su amigo.

Pero, una vez que nos hemos pronunciado por la utilización del método deductivo en el cumplimiento de nuestra tarea, adquiriremos también claridad de que para lograr la operatividad plena del método que hemos elegido, éste deberá de ser estructurado en base a la reunión de hechos aparentemente aislados, pero que de su colocación dentro en su conjunto armónicamente ordenado, asomará la   cabeza una conclusión.

Ahora debe decirse que en materia de las conclusiones a que pude llegarse recurriendo al método deductivo, éstas no pueden ser consideradas bajo las etiquetas de “buena” u “mala” –eso es simple paja moral-. Sino las conclusiones a que se pueda llegar, serán del orden objetivo o subjetivo, dependiendo de la calidad, como la cantidad de los hechos sobre los cuales se enuncian estas. Aunque el método deductivo ideado por una entidad tan etérea como lo es un investigador de ficción, siempre ha tenido por finalidad, la obtención de conclusiones objetivas…

Son los hechos y su calidad de objetiva o subjetiva, los que transferirían esta calidad a las conclusiones a que se pueda arribar –una especulación, nos conducirá a emitir también conclusiones especulativas, etc.-…

Dogmatizar –porque alguien lo afirmó en un principio, y todos los demás lo admitimos por mero acto de Fé- que “El largometraje Steamboy, se trata de una cinta Steampunk”, se trata de una afirmación tan perfecta en sus implicaciones, que se llegaría necesariamente a la conclusión que con base en talo afirmación, las controversias que se vienen presentando continuamente dentro del Steampunk, quedarían definitivamente zanjadas. ¿Pero, por qué no sucede así, si es que se tiene ya una certeza de lo que DEBE de ser el Steampunk? Es gracioso que lo preguntemos, porque son precisamente quienes admiten el postulado de que “El largometraje Steamboy, se trata de una cinta Steampunk”, los primeros en no ser congruentes con el supuesto que han admitido… Pero no seamos demasiado duros con ellos, comprendamos que el problema se generó por la emisión de una conclusión carente de bases objetivas…

sb.trap

La perfección de la conclusión en sentido de que “El largometraje Steamboy, se trata de una cinta Steampunk”, estriba en que se trata de una apreciación subjetiva, la cual graciosamente aparenta objetividad –algo que es bastante común dentro del Steampunk…-. Aquí, sería bastante interesante remontarnos a las fuentes, e indagar quien fue aquella persona que afirmó la existencia de una relación traducida en el binomio Steamboy/ Steampunk. Si una vez identificada esta persona, y esta se encuentra con vida, aún más interesante resultaría cuestionarla con respecto de las razones que tuvo en consideración para afirmar la existencia de esa relación, y si las razones que pudiese aportar resultaran ser objetivas; no nos quedaría más que postrarnos ante una autentico pensador de Steampunk. Aunque lo más probable sea que nos señalara que simplemente se le habría ocurrido o que la “estética” –palabra que ya resulta bastante aburrida dentro del Steampunk – lo habría hecho pensar así…

Hagamos uso de nuestros poderes psíquicos: Si fuese el caso de que no pudiésemos identificar al autor de la afirmación “El largometraje Steamboy, se trata de una cinta Steampunk”, para poder cuestionarle directamente con respecto de esta conclusión. Aún así nos encontramos en aptitud de inferir el carácter de la persona que habría enunciado esta sentencia, se trataría de una persona con gustos conservadores con respecto al Steampunk, y que con toda seguridad no le resultará mayormente atrayentes las derivaciones del Steampunk. Esta conclusión, se desprende simplemente del contenido del largometraje “Steamboy” y que de su codificación se desprendería la tendencia personal del autor con respecto del Steampunk.

La “codificación” que se desprende contenido de la cinta “Steamboy”, puede ser expresada de la siguiente manera:

a)                  Que la trama se encuentra ubicada en la época Victoriana –finalmente el Steampunk, antes de recibir este nombre, era conocido con el mote de “Fantasías Victorianas”-.

b)                  Que no son las máquinas en sí –la apariencia de los artefactos, que corresponde a la estilística que abrían revestido y hubiesen existido. Se trata solo de un recurso visual-, sino el trabajo efectuado por estas, el factor que establece las líneas generales de la trama.

c)                   Que es el efecto causado por la interactuación entre los personajes y la máquina-trabajo con los personajes, el elemento que introduce el factor humano en la trama base.

d)                  Que el marco de referencias morales manejados por los personajes, resulta puesto a prueba por su interactuación a la máquina-trabajo, lo que se traduce en el establecimiento de bandos dicotómicos, para identificar a los;

e)                  Buenos y a los malos.

steamboy-prodnotes-640-360

CONTINUARÁ.

Anuncios