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Rio_Bravo

“… Y en la mejor tradición del fascismo, ellos son totalmente intolerantes con quienes no comparten sus creencias, por lo que fomentan los mismos tipos de antagonismos y tensiones que conducen a la lucha que, pacifistas uno y todos, afirman aborrecer.”

TOM ROBBINS, Escritor

 

El Steamlinismo utiliza a la incertidumbre como una forma de control, por tanto el Steampunk debe de ser presentado como provisto de una  estructura –nuestros miedos nacen de la aprensión que despierta algo de no pueda ser inteligible-, así sea que esta presunta armonía de sistema, resulte un tanto confusa para la mayoría de los seguidores del Steampunk y por tanto, propiciando el mejor caldo de cultivo ideal para el nacimiento de estructuras de control.

El Steamlinismo brinda información sobre le Steampunk, tratándose de una que es característicamente confusa –aunque debemos de admitir que en ciertas ocasiones, la información confusa, resulta propalada por personas provistas de las más extraordinarias buenas intenciones, pero carentes de la más mínima experiencia en el análisis objetivo de la información…-. El control que ejerce el Steamlinismo, se basa en el mito de que se poseen todas las respuestas, resultando solo cuestión tanto de tiempo, como de lealtad al Steamlinismo, para que el profano, pueda acceder a los “secretos” inherentes al Steampunk…

Ja, ja, ja, se mitifica y sacraliza –mediante una mezcla de yerros inconscientes y mentiras intencionales- al Steampunk con presuntos contenidos, que al escapar al entendimiento; provocan necesariamente pensar en la existencia de secretos… Lo desconocido, es siempre la mejor herramienta para mantener el control sobre las personas, habilitando de esta forma, el nacimiento de sumos sacerdotes, que se piensan provistos de la calidad moral para determinar lo que es y no, Steampunk. No obstante que la visión que se sostenga –incluso contradictoria en sí misma, solo bastando apreciar que se contradice de un día, para otro…-, necesariamente debe de ser un sistema alumbrada por un sujeto especifico, que se encarga de propalar su “buena nueva” por sobre las demás opiniones… La consecuencia resultante de la utilización de un “sistema” carente de sistematicidad, es la generación de un territorio convenientemente contradictorio en el que nadie podrá moverse de manera libre, sino es mediante la guía de un autonombrado Virgilio.

El Steamlinismo se ocupa muy especialmente de buscar validar su influencia, buscando que las palabras adquieran significados que en realidad, no poseen… Ser “El Primero”, ya no es cuestión de ordinalidad, sino que adquiere la sinonimia de “Calidad”. De esta forma, ser el primero en materia de entendimiento relativo al Steampunk, implica a los ojos del Steamlinismo, el poseer el conocimiento exacto y puntual que debe de ser tenido por Steampunk… Visto de esta manera, si leo por ejemplo, un artículo de la Teoría de Cuerdas –no importa si el articulo esta en NATURE o MECÁNICA POPULAR- y lo difundo en Tailandia, por ser el “primero” en difundirlo, deberían los tailandeses, que me deben de tener por una autoridad sobre el asunto… El Steamlinismo requiere de nosotros que expresemos actos de fe, no de raciocinio…

La “cantidad” en boca del Steamlinismo al igual que sucede con aquella de establecer quién resulta ser el “primero” –“sinónimo” de “calidad”-, también se pretende que adquiera un significado que en realidad no posee.

El Steamlinismo cuando habla de que poseer 2500, 100,000 o la cantidad que les guste –el cielo es el límite- de seguidores, pretende que estos números sean identificados como personas que le son congruentes y que le apoyan irrestrictamente, tanto el pensamiento, como en los métodos empleados por el Steamlinismo, lo que es una auténtica falacia de discurso. Visto así, no nos quedaría más que quedar impresionados por la expectativa de tener en nuestra contra a 2500 o un millón de adeptos al Steamlinismo, pero por fortuna ello no es más que un espejismo el cual se han empeñado en presentar como una conveniente “realidad” para amedrentarnos. O quizá sea que quienes no creemos en la veracidad de estas presumibles sinonimias, nos encontremos destinados a ser expulsados a Siberia –por lo menos en nuestro caso, no ha ocurrido tal situación-…

Identificar –intencionalmente- numero como sinónimo de apoyo, es otro de los más que comunes engaños sobre los que se sustenta el Stealinismo, puesto que NUNCA una reunión de sujetos implica una real convergencia de ideas y métodos –al menos que 2500 o un millón de sujetos, se encontraran desprovistos de manera absoluta de una opinión propia- lo que ni siquiera puede presentarse en un ambiente definitivamente totalitario-. Este “apoyo” avasallante que brindan las abstracciones conocidas como números al Steamlinismo, se encuentra ficticiamente alojado en nuestros cerebros y ha venido siendo implantado ahí por obra del mismo Stealinismo, que pretender hacer exhibición de una determinada cantidad de sus seguidores que le resultarían –según el Steamlinismo- partidarios nominalmente –aunque muchos de estos números, corresponderían a individuos que se habrían dado de alta, inscrito o adheridos a un blog, foro, pagina, etc., por una única ocasión y que se habrían desatendido del asunto u olvidado la clave de acceso…-, aunque la realidad es que verificando la afluencia de los medios por lo que se mueve el Steamlinismo, resulta que la participación normalmente se encuentra limitada a pocas personas, que pueden ser identificadas como integrantes de un CLUB DE TOBY, cuya congruencia, se encuentra determinada por su género, que requiere de hechos excepcionales y susceptibles de crítica, que sólo pueden ser encontrados fuera de ese círculo –lo que debe de ser un motivo de orgullo para LULÚ-. En otras palabras, el presunto “Poder” numerario de que hace ostentación el Steamlinismo, resulta absolutamente falso, pero necesario y vital para el efecto de hacer creer en la existencia de una especie de secta maligna, ja, ja, ja.

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El Steamlinismo pretende hacer creer en la existencia de una “fuerza”, que en realidad no posee. Es más; esta “Fuerza” no es más que la reunión –artificial como hemos dicho- de sujetos que definitivamente se encuentran engañados. La apariencia de ”Poder” sobre el que el Steamlinismo finca su tinglado de apariencias, corresponde a la conformación de grupos en que no se permite la disensión, por considerarse el más lesivo de los actos que socavan la efectividad de las ficciones que se ha ocupado de construir. El Steamlinismo no tolera ningún tipo de oposición hacia adentro de su cuerpo, reprime socialmente al rebelde y pretende sostener el control psíquico sobre éste, mediante su degradación con vituperios, como forma de exhibición de su “Fuerza” ante sus restantes espectadores y aun logrando en algunos casos que el agredido alberge duda en su ánimo sobre si en realidad, es verdaderamente un agente antisocial… De esta manera, el Steamlinismo no solo contrarresta a la oposición dentro de sus filas. Sino que también en muchos de los casos, logra un fin último; desactivar un riesgo que puede actuar en su contra, desde una posición externa…

AL decidirnos por la independencia, el Steamlinismo pierde cualquier forma de control sobre nosotros. También aclaramos que no estamos sugiriendo una actitud de alejamiento al Steampunk –que sería tanto como concederle el triunfo al Steamlinismo -, sino simplemente dejar de reconocerle tácitamente algún tipo de poder sobre nosotros al Steamlinismo, en atención que una actitud de este talante, acción que no puede ser asimilada ni mucho menos contrarrestada por éste.

Hemos precisado la existencia de vías que sustentan la ficción de “Fuerza” de que hace gala el Steamlinismo, como lo es la transgiversación de la información como manera de mantener la supremacía sobre un grupo que le confiere la apariencia de ejercer un “Poder” organizado –que no es tal-, así como que otro pilar de dicha ficción, consiste en que los integrantes del grupo, justifican su inacción bajo la creencia de que actúan de manera correcta, cuando se invoca al dialogo y la tolerancia- que resulta ser lo mismo que cuando se aduce una posición “pacifista”-. No negamos que pueda propiciarse un dialogo tolerante, siempre y cuando el mismo se presente entre sujetos que se reconozcan mutuamente los mismos derechos. Cosa que resulta una ficción, cuando es que una de las probables partes de un hipotético dialogo hipotético, es el Steamlinismo.

El Steamlinismo no es capaz de reconocer alguna igualdad, toda vez que es la desigualdad, sobre la que basa su propia existencia – superiores por un lado, e inferiores por el otro-. Por supuesto que ante un grupo cualquiera de espectadores, el Steamlinismo se afanará por presentar una cara conciliadora y hasta comprensiva, cosa que no será más que una mera pose. Puesto que la verdad es que ninguno de los conflictos que se han generado y en donde ha intervenido el Steamlinismo, el que ha desempeñado el papel de agredido, ha podido reincorporarse de aquella comunidad de la que ha resultado “expulsado” por el Steamlinismo. Y en el caso de que se pudiese presentarse esta posibilidad de reincorporación, sólo puede ser articulada exigiendo –ni siquiera solicitándose amablemente- al “rebelde” una exhibición de sobajamiento “disculpándose” por poseer una posición opuesta al a sustentada por el Steamlinismo.

Me convences con tus argumentos. Haz comprobado que el Steamlinismo se basa en ficciones, entre las que se encuentra la pretensión de ostentar una presunta “Fuerza” de la que en realidad no se encuentra investido y que simula poseer para emplearla en la consecución de sus objetivos amorales. Que tanto el Steamlinismo, como sus métodos, se encuentran basados en la validación que le otorgarían aquellos grupos de espectadores inactivos que sustentan una incorrecta conceptualización de los que es el Pacifismo… El auténtico Poder lo tienes a tu favor, cuando reconoces los trucos de que se vale el Steamlinismo. Ahora te encuentra en aptitud de contrarrestarlo.

Si admitimos que las tácticas de represión empleadas por el Steamlinismo, como lo es el sometimiento, censura y la aniquilación –por lo menos en el mundo virtual- se basan en una estructura que falsamente otorga la apariencia de congruencia ideológica y de objetivos, promovida por la integración de grupos de espectadores que por definición, se encuentran mal informados respecto de la ficción de la existencia de un “autentico” pero ininteligible Steampunk -. Resulta evidente que la forma de presentar frente a este cumulo de ficciones, pasa por realizar un ejercicio –que hasta resulta divertido- de racionalismo en donde deben de intervenir por lo menos, conocimientos generales respecto del Siglo XIX, a fin de establecer una visión particularista no sujeta a alguna “regulación” externa, de un alternativo e hipotético Siglo XIX y que se llama: Steampunk. Si se destruye el mito, desaparece el Steamlinismo…

Ahora podrás comprender querido lector, cual es la base estratégica que proponemos: No reconocer “Poder” alguno, conlleva la destrucción de éste, máxime cuando se encuentra sustentado en el engaño.

El método para omitir reconocer el presunto “Poder” que pretende ostentar el Stealinismo, puede ser desglosado de la siguiente manera:

  • NO CELEBRAR las acciones derivadas de la aplicación de los métodos tan apreciados por el Steamlinismo.
  • NO APOYAR las expresiones del Steamlinismo, ni de palabra u obra, es decir;
  • MANTENERSE EN SILENCIO, y más definitivo:
  • NO VALIDAR MEDIANTE LA PRESENCIA EN EL TRANSCURSO DE LA AGRESIÓN –debemos de reprimir nuestro morbo, para restar “Poder” al Steamlinismo.

La verdadera y efectiva manera de contrarrestar al Steamlinismo, es socavar las bases artificiales sobre la encuentra erigido, utiliza los métodos del anarquismo montado en monociclo.

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