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Albert-Robida-03

Las contraculturas son buenas -deben de serlo- en cuanto que respetan al sujeto como entidad única, provista del atributo de libertad. Una Contracultura, no pretenderá imponer nunca algún tipo de traba a las expresiones de libertad de sus seguidores, así como que tampoco podrán restringir preventivamente esta libertad, mediante la imposición de reglas. La Némesis de la Contracultura, es la Sociedad. En la Sociedad, lo que se respeta es al grupo antes que al individuo, así como que procura restringir la libertad de los sujetos mediante la imposición de reglas de todo tipo. ¿Libertad? Sí; pero debidamente registrada y sellada, nos diría Gerard Gales (Das Totenschiff)

Las contracturas para demostrar –mas bien; contrastar- que en encuentran en contra de ello, utilizan la tradicional estrategia –tan solo discursiva, pues es ineficiente para establecer efectivos parámetros para discernir la verdad – de señalar los “errores” de su opuesto, a fin de que mediante un trabajo de dicotomía contrastada, pueda ser establecido que una Sociedad busca preservarse, despojando de voluntad a sus integrantes mediante reglas, para poder masificarlos y homologar toda diferencia a un neutro color gris.

El color gris, se puede conferir mediante reglas educativas; The Wall, de Pink Floyd; por represión sexual –y Social-; I Want To Break Free, QUEEN; imponiendo reglas de comportamiento del orden moral como las utilizadas por las iglesias, o las previstas por el Sistema Jurídico del lugar. El objetivo medular, consistirá en imponer límites a la libertad…
Si la estructura de control de las sociedades, es el más claro ejemplo de cómo se atenta en contra del individuo y de su libertad que le es inherente -¿realmente nacemos libres? O mejor: ¿requerimos de ser libres, para poder vivir?-, dicen las contracultruas; que lo más lógico, consiste en desechar todo elemento de control, a fin de propiciar la liberad de sus integrantes… Más aún; el ejercicio de la libertad individual, NO puede ser expresado en su totalidad DENTRO de una Sociedad, pues esta se encargará de hacer todo lo necesario para reprimirla, utilizando a la Policía, los Jueces, los medios de comunicación, las iglesias, etc. La salida –“descubren” las contracultruas-, solo puede encontrarse en alejarse de la misma Sociedad…

Para evadir el control que la Sociedad busca imponernos –continúan las contracultruas-, debemos de evadir su influjo, escapando de las relaciones propias a la Sociedad. Las formas de escape van desde una substracción física mediante la convivencia en comuna –jipies-, en la india, África, entre los nativos de norte, centro y Suramérica – New Age-, evasión de la realidad basado en psicotrópicos, e incluso, mediante la expresión de una violencia exacerbada. El fin último, es la substracción de una realidad…

BlogJulioVerne704

El Steampunk se trata de una expresión contracultural –ja, ja, ja; partimos de un supuesto, aún no comprobado… –, un tanto SUI GENERIS. –Corrijamos: – El Steampunk se trata de un planteamiento contracultural, en cuanto que se opone al estado de cosas socialmente vigente, el cual se encuentra perfilado por una sociedad centrada en el mercantilismo –como si del Siglo XIX se tratara- centrado en un consumismo con base en la idea de obsolencia y reemplazo de los objetos. Y en donde, los seres humanos son individuos en potencia, siempre y cuando, se les coloquen en posibilidad de expresar su individualidad mediante el ejercicio de la libertad de elección, y no sólo de ser obligados a sustituir artículos…
El Steampunk se trata de una posición, que si bien contracultural; rompe muchos de los paradigmas en que se fundamentan otras visiones contraculturales. Por ejemplo; El Steampunk no es afecto a rechazar por sistema de interrelación Social, –de hecho, resulta muy afecto a convivir con aquellas personas, que en otras visiones contraculturales, solo pueden tratarse de sujetos monocromáticos… –

Dentro del medio Steampunk, algunos de sus integrantes con voces afectadamente mofletudas, más propias de vendedores de tónicos milagrosos –sólo para poder dar mayor énfasis a su actuación-; rechazan la existencia o la sola idea de la imposición de reglas en el Steampunk… Y muchos de nosotros, inocentemente les creemos, sin pasar a considerar que el sólo hecho de ubicar al Steampunk , dentro de una era “Victoriana” alternativa, ya implica en si misma, una REGLA –recordemos: “Fantasías Victorianas”- que debe de ser seguida.

El Steampunk admite la forma de trato afectado, que se encontraba vigente hace poco más de cien años. Lo que implica –si es o no, una caricatura de la misma, se trata de otra cuestión… – la aceptación y seguimiento de algunas REGLAS DE CONDUCTA propias de la vida en Sociedad –así hubiesen estado vigentes hace cientos de años-…
Habría que ser bastante claros en este punto: El Steampunk utiliza reglas de urbanidad que se tratan de un producto propio de “control” muy propio de una Sociedad, al igual de que se ubica en una determinada época. –ya real, ya alternativa- lo que por sí mismo impone ciertos CANONONES que deben de ser seguidos, puesto que de no hacerlo, implicaría la imposibilidad material de acusarse el rompimiento de la ortodoxia… ¿Realmente somos capaces de apreciar que en el ambiente Steampunk, en donde regularmente se pregona la inexistencia de reglas, porque las mismas afectarían la libertad de expresión de los individuos -principio muy querido en las contracturas-, es en donde precisamente se enarbola una bandera que nos resulta ser transparente y que no somos capacees de ver, pero que en encuentra sobre nuestras cabezas para acusarnos de cualquier DESVIACIÓN a la estilística Steampunk? Esos sujetos son meros sepulcros blanqueados…

Así como que existen reglas en el Steampunk, aunque unos no lo quieran aceptar, y otros lo admitan soterradamente, para poder utilizarlo cuando sus intereses se vean afectados, o cuando requieran evaluar el grado de aceptación de que gozan en el medio Steampunk –como lo acostumbraba Charles de Gaoulle-. También debe de ser admitido que no todo lo que debe de regir al Steampunk, debe de tratarse de reglas, sino que deben de existir principios.
El principio, es menos vinculante a una cosa predeterminada como sucede con las reglas. Son si apenas algunos indicios de posibles colores y formas, dejadas en sus posibles temas y combinaciones sujetos a la voluntad del creador Steampunk… Es por ello, que por ejemplo; el impresionismo, el modernismo o el cubismo, poseen manifiestos en que se exponen principios, pero no contienen reglas…

Reglas y principios son indispensables para mantener la coherencia, puesto que su inexistencia, implica la posibilidad de poder introducir cualquier motivo, y calificarlo como Steampunk –a la par de abaratarlo-, por solo contener ciertos elementos, casi siempre visuales –sombreros, engranes, chimeneas, etc.- Eso acontecería si se piensa en introducir al Chapulín Colorado “Steampunk”…

Reglas, si las hay. Principios, no tantos porque no se ha discernido aún que se tratan de conceptos bastante diferentes a las reglas, argumento con que se desecha toda propuesta bajo el epíteto de tratarse de una “regla” cortadora de la libertad… Hay mucho que aprender… . Se requiere de introducir más principios que reglas, para procurar la libertad del individuo que ve en el Steampunk el ambiente en que puede vivir felizmente.

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