thCARPGJH32

ADVERTENCIA Esto es una prueba de la novela -con todas sus letras- que estamos escribiendo. El trabajo va muy bien.

Leyó  saboreando aquellas palabras escritas por otro representante de la raza humana.. -Los acertijos deben de ser leídos reflexivamente, buscando encontrar los sentidos ocultos a las palabras que los componen… – Se justificó Erasmus Darwin, ante el inspector Bikeland- … deberá usted entenderme, cuando le digo que me alimento del intelecto de otras personas. Resultando así, que podría ser identificado con una especie de monstruo-que-absorbe-cerebros, o más bien ideas… Un acertijo se trata de un compendio del tipo de conocimientos. No olvide esto oficial; el acertijo, es la representación de las influencias intelectuales de un hombre, desde lo que desea expresar, y el léxico que utiliza para transmitir su mensaje.

– De acuerdo. Pero; qué significa?

– Se encuentra en lo cierto, en cuanto que debe de ser inferido un significado. Es necesario que lo tenga, cuando su estructura hace pensar necesariamente en información precisa, 53 y 121, ¿porqué no, 50 y 120?, si a los humanos somos afectos al equilibrio, a la numerología como sistema mágico con significados. ¿qué relación tienen un templo en Japón, un hombre flaco con proclividades arácnidas en Inglaterra, y Roma? Definitivamente que existe un mensaje, puesto que en caso contrario, resultaría un gran desperdicio de ingenio, que si creador se hubiese tomado tantas molestias desde el propio momento de su escritura, tal y como me lo refiere oficial…

-…

– ¡no le molesto con mi perorata, y ponemos manos en la obra”- Erasmus, colocó sobre el escritorio de su estudio el folio, para a continuación, proceder a leerlo en el sentido convencional, después, desmenuzarlo por grupos separados por sus puntuaciones, y también por palabras aisladas, para darle lectura en sentido derecha izquierda, de arriba a abajo, de abajo hacía arriba… Ocasionalmente, se levantaba de si silla y se dirigía a consultar libros en su si bien pequeña biblioteca, no por ello menos desprovista de información indispensable.

– “Morir las artes”. Se trata de la única frase que gramaticalmente es incorrecta, debería de ser por ejemplo; “La Muerte de las Artes”,  por tanto, esta frase se encuentra provista de alguna importancia. De hecho, se trata de una primera llave para descifrar el acertijo. Y para ello se debe de recurrir a la lengua de la siete colinas, es decir; Roma. Pero no debe de ser entendido como italiano, sino de latín, que resultó ser la lengua reconocida por la Iglesia Católica, para la celebración de sus ritos, hasta antes de las nuevas prescripciones emitidas en le Concilio Vaticano II. En latín, “Morir las artes”, puede ser traducido aproximadamente –no soy especialista en lenguas muertas-, como: Mori et artis…

–No le encuentro el sentido a la frase…

– No, si uno se empeña en conservar la totalidad de la frase. Y es aquí, en donde el inglés enjuto que teje su telaraña, nos otorga la segunda llave, y que consiste en prescindir del articulo “et”, así “Mori et artis”, se convierte en Mori artis, que unidas y leídas de una sola vez, nos da “Moriartis”, que con un poco de imaginación, y restando el plural contendio en la expresión, nos otorga la palabra “Moriarti” o Moriarty…

-¿No obedecería a un error involuntario, “querer” ver la palabra “Moriarty” en la palabra “Mori et artis”. Eso pasa a menudo en las investigaciones: se presentan “testigos” que se encuentran convencidos de haber presenciado algo, cuando realmente sólo han escuchado sobre del suceso, y sin embargo, llegan a convencerse de que lo habrían vivido…

– Es muy cierta esa influencia que me comenta. Aunque al caso que nos ocupa, esa consideración no a es aplicable: “… el hombre enjuto de Albión, teje su red de araña..”, es quién nos otorga el siguiente significado, puesto que este hombre habría “existido” hace 122 años atrás. Aquí mi querido amigo, debo de recordarle que en el año de 1893, fue publicado “El Problema Final”, novela de Sir Arthur Ignatius Conan Doyle, y relato en que aparece –y desaparece- por vez primera; el Profesor James Moriarty. Además de ello, debo de precisarle que en términos del canon holmesiano; el Profesor Moriarty, se trata de un personaje enjuto, que tiende a tejer su red criminal, como una araña… Cómo podrá apreciar mi amigo, el acertijo  presenta una primera llave al final de su estructura con la utilización del Latín, la segunda llave consiste en precisar con el antepenúltimo párrafo que DEBE de ser retirado el articulo latino “et” y ser traducido como “Moriarty”. De tal modo que si el ante penúltimo párrafo tiene la función de concretar el sentido de la ultima parte del texto, debe de ser concluido que el primer párrafo, que no se ha sido requerido para derivar nuestra regla de interpretación, se constituye en EL MENSAJE que se desea trasmitir…

–pero dudo que en Japón exista un templo de las musas, a modo de los griegos…

-Permítame expresarle mi grata sorpresa, por la cultura general de que hace gala amigo mío. Ha realizado buenas lecturas. Y efectivamente el templo en que habitan las musas, prestas a conceder inspiración a los hombres, se trata de una idea anacrónicamente absurda, desde el punto de vista de nuestra actualidad. Por fortuna, nuestra tabla del salvamento, es brindada por el hecho de que formalmente, un acertijo no admite una interpretación literal –sería tanto como degradarlo, para convertirlo en una adivinanza-. Un acertijo pretende engañar mediante una inteligente estructura discursiva, lo que va en definitiva en contra de la idea de su interpretación literal, y o que daría al traste con la primera intencionalidad….-. No amigo mío, no va a toparse con bellezas vestidas con túnicas semi-transparentes, que le conviertan a Usted en un músico excepcional o lo trasfiguren en el nuevo Rembrandt del Siglo XXI. La explicación del “…desde el naciente Sol, en el escalón 53 del templo de las musas…”, es mucho más simple de lo que cree. Un “Templo de las musas”, no corresponde a un anacronismo como podría pensarse, sino a lo que en la actualidad merece ser llamado un Templo de las musas, un lugar de musas, un mus-eum, es decir; un museo. Un museo establecido en el lejano Japón y cuya ubicación corresponde a una elevación numerada con los dígitos 53. NO a un templo porque NO existen templos con advocación a las musas. Sino que se trata de un Museo, que se encuentra asentado en el piso 53 de un edificio, y que cuyo nombre no tiene relación con el “Moriarty” holmesiano, y que sin embargo, SÍ tiene relación con la palabra “Moriarti”….

-¿…?

– Si amigo, resulta un aparente juego de palabras, sin embargo, corresponde punto por punto a la verdad: Un ciudadano japonés de apellido -si es un apellido, en el sentido occidental de la palabra- Mori, fundó un museo dedicado al arte moderno. EL museo se llama: MORI ART MUSEUM. Y en éste sólo se programan exhibiciones temporales… Ahora, las preguntas que se imponen son: ¿Va a pasar algo MORI ART MUSEUM?, o ¿ya habrá pasado? Inspector, debe de tomar en cuenta esta segunda posibilidad, toda vez que al desconocer el tipo de acontecimiento de que se trata, resulta evidente que carecemos de la capacidad de valorar al mismo…- Un perfecto galimatías lógico… –Una muestra de la perfección de universo, pensaría yo…-    

Anuncios