HAZ STEAMPUNK, NO LA GUERRA (XII), Subcultura, Tribu Urbana y Contracultura.

34ebcdbe187e3fe2ddf5266f48db0b6a

Si te subleva que sean consideradas como “tribus urbanas”, a los grupos de personas amantes del retrofuturismo ubicado en el Siglo XIX. Te recordamos que en todo momento has contado con la posibilidad de elegir entre dos opciones:

A)    Rasgarte las vestiduras exigiendo el castigo divino, en forma de rayo destructor –preferentemente producido por una Ray Gun Steapunk- en contra de aquellos que no “entienden” al Steampunk, o;

B)     Tomar la ocasión a fin de proceder a una revisión de las problemáticas que se presentan hacia adentro del movimiento Steampunk.

Si resulta que has elegido la opción A éste será el articulo más corto de la serie, así que sin más preámbulos: FIN.

 

Haaa bienvenido, primeramente debemos de felicitarte por su tozudez al elegir la opción B. Pero también debemos de recordarte, que se trata de una opción de que es del todo cómoda para muchos, pues resulta que no se trata de una que sea condescendiente. Pero, en fin, hay tu elección…

Un fantasma recorre el mundo (ja, ja, ja, ¿qué creyeron?)…, además de que debe de revestir esa naturaleza, a fin de no obstante la carencia de contornos delimitatorios y definitorios de forma, sea el ectoplasma de que se compone, el que otorgue su cohesión interna… De no existir ese factor aglutinante en la estructura del fantasma, éste simplemente, y bajo un viento tormentoso; se varía desgarrado en miles de vaporosos trozos, que serían dispersos en todas direcciones… El Steampunk afortunadamente, sólo se encuentra compuesto por dos visiones.

“…Una tribu urbana es un grupo de personas que se comporta de acuerdo a las ideologías de una subcultura, que se origina y se desarrolla en el ambiente de una ciudad o casco urbano.”

http://es.wikipedia.org/wiki/Tribu_urbana

Si deseas conducir un Mini Countryman color cobre con apariencia de ser la ultima manufactura de un proceso industrial proveniente directamente de una alternativa Segunda Revolución Industrial, de un deudo Siglo XIX, o que ir a tu trabajo cubriendo tu cabeza con un sobrero de copa –a riesgo de que pueda ser confundido tú mensaje, y que en lugar de tomarte por un Steampunk, tus compañeros puedan pensar que quieres emular a un integrante de la banda Guns N´ Roses-, es plenamente tu gusto, y nadie impedírtelo –aunque con toda seguridad, un porcentaje representativo de la población mundial tenderá a criticarte, por que no eres “normal”- porque simplemente estarás expresando tú sentido de pertenencia a un subcultura, y en virtud de la cual; te constituyes en un elemento representante de una “Tribu Urbana”.

Primero la sorpresa, la negación y finalmente, la aceptación. Has superado la preocupación que te produce saberte integrante de una subcultura y por tanto, de una “Tribu Urbana” – incuso la gran mayoría, no se entiende pertenecientes, o en un gesto absolutamente defensivo, así como que confusamente, afirman no pertenecer a ellas …- Pero atención, pertenecer a una Subcultura, no resulta la conjunción de todo lo malo que te han pretendido hacer creer.-, de hecho, no se trata más que de un concepto sociológico, y NO contiene la carga subjetivamente peyorativa que han querido atribuirle a la palabra.

Una vez que te haz superado el impacto que en primera instancia, provoca saberte –ja, ja, ja -parte de una subcultura que se expresa en un medio urbano. Debes también de convencerte de que TÚ, no has sido el responsable de que los espectadores externos, vean al Steampunk, en carácter de otra subcultura más. De hecho, sería EL MOMENTO IDÓNEO PARA PREGUNTAR a aquellos integrantes del Steampunk que ruidosamente se rasgan las vestiduras, a fin de que todos nos encontremos enterados de que albergan una ira hecatombica, cada vez que escuchan la palabreja “Tribu Urbana”, SI para ellos EL STEAMPUNK SE TRATA DE UNA MODALIDAD DE DIVERSIÓN, QUE OTORGA LA OPORTUNIDAD DE PORTAR ARMAS DE APARIENCIA FANTÁSTICA Y DE VESTIR ATUENDOS DE HACEN REFERENCIA A UN ALTERNATIVO SIGLO XIX, O BIEN, SE TRATA DE UNA EXPRESIÓN CULTURAL DEFINIDA.

Pero, ¿qué relación tiene esa pregunta con el concepto de “Tribu Urbana”? Bueno, primero debemos de aclararte que esa la palabra “TRIBU URBANA” NO ES ORIGEN, SINO LA CONSECUENCIA, así que para poder efectuar un debido análisis de la problemática, lo que debemos hacer, es remontarnos al origen, y EL ORIGEN CONSISTE EN COMO ES VISTO EL STEAMPUNK, y particularmente desde afuera de éste.

De la pregunta, podemos obtener como respuesta: Que el Steampunk NO se trata de ningún planteamiento Cultural. Esta, resulta en una afirmación paradójica, máxime si se rechaza el epíteto de “Tribu Urbana”. PORQUE, AL NEGARSE QUE EL STEAMPUNK, PUEDA TRATARSE DE UNA PROPUESTA CULTURAL, SÓLO PROCURA ADMITIR AUTOMÁTICAMENTE QUE EL STEAMPUNK SE TRATA DE UNA SUBCULTURA, y siguiéndose por tanto, que no existe elemento de queja cuando se oye hablar de “tribus urbanas” ¿No resulta graciosa esta falacia discursiva? A nosotros, bastante, ja, ja, ja.

 

Machinery9

Te reiteramos, pertenecer a una subcultura o a una contracultura, no es dañino en si mismo pues de trata de un acto voluntario. Pero lo que si, debería de resultar ineludible, debería ser el contar con el conocimiento de las implicaciones de lo que es decidido…

El Steampunk, visto desde el punto de vista subcultural resulta bastante COOL. De hecho el mercado se encuentra boyante en cuanto a prolijidad de productos para ser utilizados en cualquier ocasión y por cualquier motivo, desde pasadores, hasta automóviles… El Steampunk subcultural es un producto mercadotecniamente redondo; resulta vistoso, se convierte en un relativo signo “individualidad” puesto que aún no se ha generalizado su aceptación por parte de los consumidores, satisface el anhelo de poseer la fantasía que hasta hacía poco, sólo podía ser vista en las películas…

¡Ajá!, ¡los hemos atrapado articulistas!, cuando hablan del Steampunk “subcultural”, han precisado que el tiende a marcar la “individualidad” de las personas. Así que el Steampunk “subcultural”, que ustedes refieren, se encuentra en contra de los convencionalismos sociales así que no puede ser considerado como una subcultural. ¡Los hemos vencido en su propio terreno articulistas!

Nos alegra que hayan puesto atención en nuestra disertación amables lectores, y con respecto a lo que nos señalan como un error de nuestro argumento, lo precisamos de esta manera: La oposición a los “convencionalismos sociales” del Steampunk subcultural, resulta que nunca ha existido. Que simplemente se ha confundido a la adopción de una moda direfenre con un síntoma de REBELDÍA. Porque de tratarse realmente de un acto de rebelión, el Steampunk Subcultural NO contribuiría a enriquecer al mercado y emtiría opinion negativa en contra Lady Gaga, Justin Biber, PRADA, HERMENEGILDO ZEGNA, etc., porque simple y llanamente, una subcultura es simbióticamente coexiste al lado de un contexto social que lo alberga, aún aparente serle opuesto. Y ESO, DAMAS Y CABALLEROS, ES LO QUE VEN LOS OBSERVADORES EXTERNOS CUANDO SE LES PONE ANTE LA VISTA AL STEAMPUNK; UNA SUBCULTURA PROVISTA DE SU “TRIBU URBANA”…

Ahora, si preguntamos a un amante del retrofuturismo ubicado en el Siglo XIX, que piense en el Steampunk como una propuesta de contracultural. Nos afirmará que nunca la ha interesado mantener esa ociosa polémica con respecto a los conceptos de subcultura y “Tribu Urbana”, por que ello sólo le distrae de la práctica del DIY, así como de escribir sobre sociedades ideales en donde se ha hecho prevaler al hombre frente a la maquina, al mutualismo sobre el marcado. Esperando que sus esfuerzos en algo contribuyan en hacer más HUMANA a la Humanidad.

Ahora sí; FIN (Solo del articulo, no de la serie, ja, ja, ja.)

Steampunk en la revista Chilango

Consideramos que contiene excelentes fotografías –aunque había más, que sólo esas-, en cuanto al texto, sentimos que no resulta suficiente para forjar una opinión, pues nos parece que fue pasto de la tijera del encargado de maquetación, que preservó el inicio y el final de un articulo mucho mayor. Esperamos en algún momento, tener la oportunidad de ver y leer la totalidad del material recabado.

10336739_10203584553592375_4749499729209483047_n

10334288_10203584556792455_1393116472606041521_n10402840_10203584554472397_173900973530490840_n

El antes de Allan Quatermain

tumblr_l35titQFqH1qc4gp6o1_1280

Allan Quatermain, contrario a lo que pudiera prensarse por la película de 2003. No comienza a existir a partir de su trabajo de integración y dirigencia del club victoriano, conocido como la “Liga Extraordinaria”.

Si se és inglés, viudo desencantado de la vida, y además con un hijo estudiando –y con lo cuestan las colegiaturas…-. La única opción consiste en convertirse en aventurero expatriado en África –en la parte conocida del mapa-.

Para redondear sus ingresos –y la colegiatura- como organizador de safaris de cacería en África –en la parte conocida del mapa -, se desempeña como guía y protector de expediciones –en los sitios del mismo mapa, que están marcados como “descocidos” -, a la vez que de dada su carisma de aventurero intrépido, justiciero y caballeroso –al fin inglés… -, las mujeres caen a sus pies… Y él no se hace del rogar, máxime cuando se trata de una damisela exploradora, que se encuentra buscando a su marido que ya hacia tiempo se había perdido –y lo que nos mueve a preguntarnos: ¿Hasta ahora se acuerda que lo había extraviado? ¿Acaso se piensa que en África, los maridos los ponen en conserva hasta que se puedan usar? -. Y para responder la pregunta, que seguramente se les ocurrirá: Si, el marido se perdió precisamente en… la parte inexplorada del mapa de África –aunque nos preguntamos, ¿cómo puede alguien perderse en ese pequeño trozo de papel…?-.

Si en la búsqueda del esposo perdido, se encuentran con cavernas que contienen piedras preciosas. Bueno, se trata de un inconveniente menor. Y si resulta que en las mismas cavernas, se da con los huesos ingleses del esposo extraviado, pues bueno, debemos cambiar el nombre de la primera aventura en que aparece Allan Quatermain, para llamarla: “Las Minas del Rey Salomón”.

NOTA -porque solo divagamos en los párrafos anteriores -. El personaje Allan Quatermain, fue creado por H. Rider Hagard en 1885, con la novela “Las Minas del Rey Salomón”, a la que le siguieron otras. Después de transcurrido el plazo legal de protección de los derechos de autor sobre Allan Quatermain, éste pasó al dominio público, pudiendo ser usado el personaje por todo aquel que lo desee –la inspiración no va en el paquete-. Alan Moore y Kevin O´Neill, utilizaron a Quatermain, dándole otra dimensión, en la novela grafica La Liga de Caballeros Extraordinarios.