Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , ,

Erebus_and_terror_1840

Ser aventurero es peligroso, y más aún si se es aventurero, explorador y además inglés del Siglo XIX. Pues por un lado, el aventurero/explorador satisface su ansia personal de aventura y conocimiento. Por el otro, sus actos deben de ser tendientes a crear, fortalecer y aumentar los argumentos por los que la Humanidad debe de reconocer que el Imperio Británico, se encuentra predestinado a regir los destinos del Mundo.

Conocer puntualmente cuales son potencialmente, las posibilidades de las colonias británicas, requiere de la actividad de la exploración como manera práctica, de tomar conocimiento de lo que se tiene y como llegar a ello. Por lo tanto, debe de tenerse como muy ajenas a la realidad, las descripciones de exploradores que nos son promocionadas mediante las novelas por entregas. En esas novelas, nos hablan de personajes sacrificados que han optado conscientemente y voluntariamente, por interponer distancia entre ellos y los demás hombres, regularmente por alguna inconfesable pena que les impele a la realización de actos abnegados que a la vez, se constituyen en unos de expiación para sus atormentadas almas…

El Mundo es más práctico y frío de lo que inocentemente se piensa. Nada existe nada que no posea intrínsecamente un fin estrictamente utilitario. Y así vistas las cosas, todas las aventuras abnegadas que nos relatan nuestros inocentes escritores, como la odisea de David Livingstone, queda despojada de todo romanticismo, para convertirse en una acción puramente comercial. Igual aconteció con la tragedia de John Franklin.

Franklin_expedition_noteJohn Franklin con 128 hombres más se embarcaron en los buques HMS Erebus y HMS Terror para encontrar el paso por el noreste en el Ártico, pero nunca lo encontraron. La tragedia da inicio cuando ni Franklin, ni alguno de sus hombres retornaron de la misión…La materia prima para tejer leyendas, es la carencia de información. Ante la ausencia de datos comprobables en su veracidad, pueden ser enunciadas las historias más terribles y deprimentes, y  sin que nadie las pueda rebatir… Se habla de que los hombres naufragaron en el ártico, que descendieron al nivel de salvajes –lo que probaría que la Civilización no es más que una tenue capa que recubre al hombre, y misma que puede ser rasgada dada su fragilidad …-, que se devoraron entre sí ante la carencia de alimentos-cosa que no fue, ni ha sido comprobada hasta este momento- y posibilidad que horrorizó a la Sociedad Inglesa de su Época-, que la esposa de John Franklin, invirtió buena parte de su fortuna en contar con la certeza de que su esposo había muerto.

thCA4DXU4G

El único hecho concreto con que se cuenta, es que no existen hechos concretos. Hasta que no se encuentren los cadáveres de John Franklin y su tripulación, para poder saber realmente lo que les ocurrió: http://elperiodismocristiano.wordpress.com/2008/08/24/canada-busca-en-el-artico-el-cadaver-de-un-mitico-explorador/

Anuncios