Etiquetas

, , ,

El Libro de los Condenados de Charles Fort, es algo que es imposible para las mentes racionales del Siglo XXI, porque se refiere a hechos imposibles, y mayormente ubicados en el Siglo XIX: Lluvias de sangre, las huellas del diablo,  la lunas azules, lluvias negras… Un buen ejemplo de como coexistía lo imposible, con la realidad de los años 1800’s… Pero, ¿cual era la realidad?, sería lo “real”, o tal vez lo que se consideraba “imposible”…

Al no poder responder esa pregunta, nosotros tomamos a “El Libro de los Condenados” como un buen libro de  entrenamiento… Aunque cada quién tomará la responsabilidad de tomar partido…

“Una procesión de condenados.

Por condenados, entiendo a los excluidos.

Tendremos una procesión de todos los datos que la Ciencia ha tenido a bien excluir.

Batallones de malditos, dirigidos por los descoloridos datos que yo he exhumado, se pondrán en marcha. Unos lívidos y otros inflamados y algunos podridos.

Algunos de entre ellos son cadáveres, momias o esqueletos chirriantes y vacilantes, animados por todos aquellos que fueron condenados vivos. Deambularán gigantes hundidos en su sueño. Guiñapos y teoremas andarán como Euclides bordeando el espíritu de la anarquía. Aquí y allá se deslizarán putillas. Algunos son payasos. Otros son muy respetables. Varios más son asesinos. Horribles pestilencias y supersticiones desencadenadas, sombras y burlas, caprichos y amabilidades. Lo necio, lo pedante, lo raro, lo grotesco y lo sincero, lo hipócrita, lo profundo y lo pueril arrostrarán la puñalada, la risa y las manos muy pacientemente juntas de la decencia.

ths

La apariencia colectiva se situará entre la dignidad y la intemperancia, la voz de la tropa adquirirá el tono de la letanía desafiante, pero el espíritu del conjunto será procesional.

El poder que ha decretado que todas estas cosas sean condenadas es la Ciencia Dogmática.
Sin embargo, avanzarán.

Las putillas brincarán, los enanos y los jorobados distraerán la atención, y los payasos romperán con sus bufonadas el ritmo del conjunto. Sin embargo, el desfile tendrá la impresionante estabilidad de las cosas que pasan, siguen pasando y no dejan de pasar.

Por los condenados, yo entiendo. pues, a los excluidos.

Pero por los excluidos entiendo también a todos los que, algún día, excluirán a su vez. Ya que el estado común y absurdamente denominado existencia es un ritmo de infiernos y de paraísos: ya que los condenados no seguirán siendo condenados, puesto que la salvación precede a la perdición. Y nuestros andrajosos malditos serán, un día, ángeles melifluos que, mucho más tarde aún, volverán al mismo lugar de donde han venido…”

Link para leer el Libro de los Condenados: http://balorum.wordpress.com/category/el-libro-de-los-condenados/

Anuncios