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diseno_apenado_de_steampunk_de_la_mirada_tarjetas-r9664be2405f24a53a1575f47137b715e_xvuak_8byvr_512La cultura, la real expresión cultural, no puede ser comercializa. Lo más que podría hacerse con ella, seria la elaboración de una versión alterna, convenientemente simplificada y con el objetivo ser materia de su simple consumo. Para Bruce Sterling, el Steampunk debe de inscribirse en carácter de un movimiento contracultural, dada su carga de crítica a la producción y consumo masificados propios de nuestra época.

Contrario a lo que el común del público conceptualiza como contracultura, al otorgarle un sentido negativo. En el caso de Sterling, y con respecto al Steampunk, lo entiende si, como una contracultura, y una que es directamente y necesario producto de nuestra época. Tan es así, que el Steampunk, cuenta y hace uso de herramientas que son propias de la era digital, como: el software de diseño, máquinas de fabricación, videos de instrucciones, sitios webs, wikis, teléfonos móviles, motores de búsqueda, etc. En virtud de estas herramientas de las que se vale el Steampunk, debe de concluirse que se trata de un hecho contemporáneo, en el cual, si bien presenta o representa aspectos del Siglo XIX, no por ello renuncia a las ventajas que le otorga el XXI. Más aún, el Steampunk no debe de ser entendido como una propuesta anti-industrial, sino como una tendencia post-industrial.

La anti-industrialización se trata de una posición socio-política evidentemente rebasada. Que si bien, se trató de una posición sustentada en el Silgo XIX, como en el caso del ciudadano de la época, como lo fue John Ruskin, resulta que se trata de una posición que no resulta operable a nuestro presente momento. Por tanto, para Sterling no cabria tomar en mayor consideración las teorizaciones de Ruskin -Aquí se presenta la constante que es muy característica de Bruce Sterling; nunca rechaza tener conocimiento de cualquier tipo de conocimiento.-, pero sin embargo, ello no impide que se deba de conocer su obra de Ruskin.

La dinámica inherente a nuestra contemporaneidad, y que es en la que se mueve el Steampunk. Involucra que este movimiento no podrá estar exento de cometer sus propios errores, puesto que las condiciones presentes, no son ni remotamente,+ las mismas a las vigentes en otras épocas. Por lo tanto, resulta inevitable cometer novedosos errores, pero los mismos, serán unos propios a la nueva condición de cosas. Lo que si deja claro Steriling, es que para no caer en la repetición de errores ya superados, es necesario pasar a conocerlos y entenderlos, a fin de evitarlos. “…Por lo tanto, nunca te burles de aquellos que estuvieron antes que tú a menos que tengas el coraje de enfrentarte a tus propios errores. El pasado es una clase de futuro que ya ha sucedido.”

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La satirización que hace el Steampunk de la realidad en que le toca en suerte existir, es decir; la consistente en la producción y consumo masificado de bienes y servicios, y que introduce el factor de la obsolescencia, como técnica para fomentar mayor consumo. Es el retorno a los medios productivos artesanales, y en donde el hágalo-usted-mismo, se convierte en el pilar sobre el que se basa la efectividad de su critica. Lo artesanal cuenta como su antítesis a la producción masificada, y establece su síntesis en que condición de cosas que es ya insostenible. Al privilegiarse el uso de técnicas y trabajo artesanal, se patentiza la oposición a los “…voraces oligarcas, dogmáticos y fosilizados, que están armados hasta los dientes y que nos roban mientras nos obligan a vivir como cadáveres. El Steampunk es una buena forma de reflejar esta verdad…”

El artesano Steampunk es tendiente a compartir sus conocimientos y  técnicas de producción. En caso de presentarse el caso opuesto, es inevitable que se despierten sentimientos de desengaño y decepción, puesto que: “…Si te encuentras a un artesano Steampunk y él o ella no quiere contarte cómo crea sus chismes, se trata de un personaje vanidoso al que hay que evitar…” Es precisamente en este punto de quiebre, en donde se presenta la más devastadora de las afirmaciones que podría emitir Sterling: Existe un 90% de gente involucrada en el Steampunk porque este le otorga un elemento de diversión, se trata de un porcentaje que cataloga en carácter de “steam”. Mientras que se presenta un 10%, que tiene por naturaleza, que no sigue al movimiento, sino que se trata del que crea al movimiento, es el “punk”. Ese “incomodo” 10%, es aquel que presenta características de:

  1. Es un artesano con conocimiento de causa.
  2. Quien utiliza los medios que le otorga la modernidad.
  3. Que no es anti-industrial, es un ser post-industrial; un ciudadano digital.
  4. Que se  allega de toda la información posible, sin desdeñar ninguna.

Si bien el Steampunk nació originariamente en carácter de fantasías ubicadas en la Gran Bretaña de la era victoriana, siendo producto de las mentes de James P. Blaylock, Tim Powers y K.W. Jeter, y deberíamos agregar al propio Sterling, quien con caballerosa humildad, se excluye en su relación. No menos cierto lo es, que según consideración del propio Sterling, el ámbito literario resulta algo estrecho, en virtud de que el Steampunk ha transcendido hasta convertirse en una actividad que comprende a la construcción y a las artes, y que propiamente perteneciente al Siglo XXI.

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