Partamos por señalar que el movimiento Steampunk como movimiento contracultural, cuenta con una definición propia y pero aproximada, señalando que adopta la visión técnica y de costumbres, propias de un momento temporal identificable: La Inglaterra Victoriana de la Segunda Revolución Industrial. Que es un función la asimilación de esta primer determinante, que el Steamer procede a la reconceptualización de su realidad, para edificar una visión alterna, en que la línea del vapor como fuerza motriz, continua siendo interrumpidamente aplicada –paradójicamente, el vapor no evoluciona –, de manera tal, que en virtud de dicha especulación, los adelantos actuales, podrían ser dotados de movilidad recurriendo a esta fuerza motriz.

Dada la adopción del vapor como medio energético, y su necesaria compaginación con los adelantos vigentes. Es que desaparece el rastro de evolución de otras fuentes de energía, para generar una línea alterna y continua de “progreso”, tendiente a reconceptualizar estéticamente los adelantos técnicos actuales –en donde si es dable el progreso-, de manera tal, que se obtiene una visión atemporal del mundo provista de un planteamiento estético “congelado” en un momento temporal especifico.

Una vez que han quedado señaladas las principales líneas de identificación, tanto temporales, como de su perspectiva de la edificación de una visión de la realidad alterna y operable, que el Steampunk se convierte en una propuesta contracultural valida.

DEFINICIONES. STEAMPUNK “PURO”

Al referirnos al Steampunk como movimiento contracultural, y como en otros tantos movimientos, es necesario pasar a las presuntas definiciones “academicistas” –las cuales resultan ser odiosas por si mismas, cuanto se trata de otorgar coherencia discursiva a las expresiones de la creatividad…-, para pasar a señalar la posibilidad identificar lo que hemos venido a denominar el Steampunk “puro” y el Steampunk “nacional”. Es aquí en donde se hace necesario pasar a señalar que las refutaciones manejadas, no obstante ser arbitrarias, resultan se indispensables para poder realizar un ejercicio de aproximación para determinar algunas de sus características que pueden contribuir a su definición.

Para realizar nuestro ejercicio de aproximaciones, debemos de considerar que existe una fuente que se puede refutar como el Steampunk “puro”, que si bien resulta ser también “nacional”, para nuestro ejercicio, es necesario otorgarle una cualidad característica. Por Steampunk “puro”, nos referimos al ubicado temporalmente en la Inglaterra victoriana, en atención al predominio de la correcta educación y una forma de vestir sobria, y que también coincide con el movimiento generalmente conocido como la Revolución Industrial. Aquí debemos de hacer una acotación, por Steampunk “puro”, nos estamos refiriendo principalmente al ubicado entre los años 1837 a 1901, que se constituye en el periodo en que reinó la Reina Victoria. Puesto que ubicar al Steampunk desde el punto de vista del movimiento económico de la Revolución Industrial en general, nos obligaría a establecerlo entre los siglos XVIII y XIX. Por tanto, el Steampunk busca entre otros aspectos, el trato correcto de damas y caballeros.

Dada la anterior particularidad, podemos señalar que la expresión “pura” del Steampunk, sólo puede generarse idiosincrásicamente, entre los beneficiarios “directos” de esta época, es decir; los ciudadanos Ingleses.

De la afirmación que precede, apreciamos dos puntos particularidades del Steampunk “puro”:

• Adopta los modismos de trato propios de la época victoriana (1837-1901). Es decir, el periodo de reinado de la Reina Victoria. Que se caracterizó por una moda recatada y sobria, así como trato cortés de damas y caballeros.

• Que el elemento técnico a que recurre –la fuerza motriz basada en le vapor-, se restringe a la llamada Segunda Revolución Industrial. Que es el momento en que madura el Capitalismo Inglés, convirtiendo a la Gran Bretaña en una potencia industrial y comercial.

DEFINICIONES. STEAMPUNK “NACIONAL”

En una tarea de contraste de la versión Steampunk “pura” inglesa, debemos de identificar lo que hemos venido a llamar el Steampunk “nacional”.

Para la estructuración de la visión Steampunk “nacional” como movimiento de contracultura. Se debe de tomar en consideración que las demás naciones que fueron influenciadas por la cultura, técnica y modo de vida de la época victoriana y la Segunda Revolución Industrial, es decir; de la segunda parte del siglo XIX, vieron complementadas con las influencias provenientes de otras naciones europeas, y la norteamericana, y enriquecidas por la idiosincrasia del país receptor. Todo ello, para generar una visión particular y “nacionalista”.

Un punto adicional a tomar en consideración en la definición de influencias basadas en la época victoriana y la Segunda Revolución Industrial, es que su asimilación y operación en otras naciones, no necesariamente obedecen a un momento temporal determinado, pudiéndose hablar de una aplicación tardía, que es susceptible de convivir con las propuestas provenientes de otras influencias, y en donde desaparece el atributo de “pureza”.

De las consideraciones que hemos expuesto previamente, nos encontramos en posibilidad de derivar la caracterización del Steampunk “nacional” como movimiento contracultural:

• También adopta los modismos de trato propios de la época victoriana con respecto al cortés de damas y caballeros.

• Que si bien recurre a la afirmación de que la fuerza motriz es el vapor, se encuentra contrastada con modos de pensar provenientes de otras naciones.

• Un rasgo que lo personifica y “nacionaliza” es la idiosincrasia.

• Que es no es dable hablar de una época temporal determinada, porque esta se extiende por su aplicación tardía.

Así pues el Steampunk “nacional”, es aquel que ha trascendido las fronteras nacionales Inglesas, para adquirir características propias de la nación en que se ubica – recordemos la existencia de naciones “cerradas” a las influencias, como es Japón, China ò Rusia, en las influencias llegan relativamente en forma tardía. Y que además, reciben influencias adicionales de otras latitudes –México si bien acogió la influencia inglesa por intervención de Don Porfirio Díaz, tal decisión obedecía a buscar contrarrestar la influencia Norteamérica con la congenió el gobierno de Don Benito Juárez-. Como lo serian los influjos norteamericanos, franceses o alemanes -Sólo así, es que se puede justificar socialmente, la utilización en el México de Don Porfirio, de cascos militares alemanes o el afrancesamiento de su arquitectura-.

A lo anterior, debemos de señalar que una vez que se da cabida a las influencias por llamarlas de algún modo, “puras” en general de las potencias de la época, para el efecto de la elaboración de la visión Steampunk “nacional”. Estas se ven adicionadas con planteamientos que se encuentran determinados por la idiosincrasia del país que las alberga –por ejemplo; ropajes de corte tradicional con influencias de modas extranjeras, o los movimientos culturales propios del sitio, como en el caso del “paisajismo mexicano” -.

Dadas las consideraciones anteriores, señalemos que la diversidad y variedad de influencias que recibe una nación –dada la imposibilidad de contar con una influencia inglesa “pura”-, y que se encuentran determinadas generalmente por consideraciones del orden político, y agravadas por medios de comunicación lentos. Surtieron como factores que propiciaron propuestas Steampunk en otras latitudes nacionales, que no necesariamente pueden ser identificadas con exactitud con el XIX ingles, sino que puede ir más allá de esa época, y entrando en los primeros años del XX.

La hasta cierto punto temporalidad del Steampunk mexicano por la diversidad de influencias recibidas -porque no puede restringirse a una época especifica-, se pone de manifiesto por la coexistencia de las locomotoras de vapor y las fabricas de textiles de la Magdalenas Contreras -México, Distrito Federal-, que utilizaban energía eléctrica para su funcionamiento, no obstante que ambos supuestos se encontraban inmersos aun en el siglo XIX mexicano.

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